Inicio > Uncategorized > POEMAS PARA LA MADRE….(en broma y EN SERIO)

POEMAS PARA LA MADRE….(en broma y EN SERIO)

POEMAS PARA LA MADRE….(en broma y EN SERIO)

La madre -mamá, la figura materna- ha sido siempre concepto entrañable y fundamental en el ser humano. Dejando a un lado los condicionamientos históricos y sociales que en diferentes culturas han dado mayor o menor importancia a dicho concepto, queda en el hombre arraigada -de cualquier modo-, y hasta los más recónditos pliegues de su subconsciente, la importancia biológica, genética, existencial, alimentaria y de crianza, de la madre, el ser del que más directamente provenimos.

El cariño, al amor por ella -especialmente en países como el nuestro, que privilegian a la madre por sobre todas las cosas (al menos en la intención, y en muchas ocasiones sólo de dientes para afuera, como un cliché)- ha dado lugar  a múltiples manifestaciones poéticas, algunas -incluso- en broma. Éstas, siempre con la ligereza sobreentendida, pues queda claro que aun allí, de manera implícita, le rendimos un humilde homenaje a nuestra progenitora. Recuerdo que en mi infancia, allá en Coatzacoalcos, los compañeros de primaria declamaban, con sarcástica solemnidad y entre risas, un par de poemas cortos alusivos a la madre:

Madre…sólo hay una…

Coca-Cola en el refrigerador!!

Y aquél otro, que yo, en broma, pero con el temor que me inspiraban la seriedad y exigencia típicas de mi madre, me animé a decirle a mi mamá un Día de las Madres (por supuesto, inmediatamente antes de declamarle enterita y sin fallas -y ya en serio- aquel poema (La Guaja) que tanto le gustaba; tonto, no era yo!):

Madre querida, Madre adorada

vamos al cine

y tu pagas la entrada!

No hace mucho tiempo, cuando aún mi mamá gozaba de relativa buena salud y festejábamos entre risas y armonía el Día de las Madres, escribí un poema en broma para la ocasión, que la hizo reír mucho. Lo transcribo aquí con la aclaración de que tengan cuidado cuando se lo aprendan y decidan decírselo a su propia mamá, pues no todas tienen el mismo buen humor y la tolerancia grata que la mía fue adquiriendo con el paso de los años; a algunas mamás probablemente no les caigan muy en gracia las alusiones escatológicas asociadas a su homenaje. A pesar del grande amor por aquéllos a quienes dio la vida, a pocas les gusta oír que el hijo zurra (de “zurrarse”, “cagarse”, “venirse del vientre”), o que el hijo le diga “…tú también zurras, Madre” . Con esa salvedad, les aseguro que si se lo aprenden bien y lo declaman mejor (noten que para declamarlo deberán adoptar el tono y el habla de un tartamudo, pues el poema lo escribí con esa idea), con la gracia implícita en las frases de doble sentido, será todo un éxito y se divertirán mucho entre zurradas suyas… y olores, y las de sus mamás y vientos que llevan los aromas y los olores, y……: (Incluyo al final de esta entrada, canciones mías, emotivas, muy sentidas y MUY EN SERIO, con todo mi amor, para las mamás y las abuelitas – no vayan a decir que sólo hago chunga con el tema materno…)

POEMA PARA MI MAMÁ  (Si Susurro, Madre…)                (Sergio Andrade)

Madre, si susurro,

te lleve el viento

lo que salga de mí

junto a aroma de flores…

Si susurro, Madre,

de este modo,

será por todo

lo que traigo adentro

desde hace un tiempo

para ti.

Si susurro, Madre,

toma en tus manos

no sólo

lo que traigo aquí

-quisiera darte más,

mas esto es todo-.

Madre, si susurro,

rompa mi candor dormido

dócil al viento

todo, para llevar amor

hasta tu corazón.

Yo no había reparado

-porque no soy caballo,

Madre-

en que las Madres -como todos-

susurran también.

Tu susurras, Madre?

Si susurras

con intención discreta

lanza al viento tus penas

como plumas de aves

que irán cayendo

donde sea

para ahí morir.

Te termino este poema

Mamá, cita

al poeta que quieras,

su arte será bueno,

no lo dudo,

pero mi arte es mejor,

pues es por ti,

Madre,

y es mejor

-aun mejor-

mi arte,

Madre,

cuando susurro…

—————————-

—————————-

… EN SERIO

Ya en el renglón de los poemas en serio, existen varios que han atrapado la imaginación popular y se han convertido en clásicos de la declamación del pueblo. Aquí, transcribo cuatro que cumplen con la función de homenajear maravillosamente a las mamás, ya sea desde el punto de vista filial, o maternal. En estos momentos de profunda tristeza por lo que todo parece indicar será la inevitable, muy próxima, muerte de mi madre, recuerdo casi con lágrimas en los ojos su gran pasión por la declamación, su manera sensible, enérgica y emocionada para decir en voz alta poemas como EL VIOLÍN DE YANKO y LA GUAJA. Aunque sabía otros de memoria, esos dos eran sus favoritos y aún se me enchina la piel -como me sucedía en la infancia-  al oírla declamar, con ternura infinita, esas dos últimas líneas, dramáticas y emotivas, de EL VIOLÍN DE YANKO. Aún ahora -quizá con más razón por su fragilísimo estado de salud- escucho dentro de mí su voz de aquellos años, límpida y sonora, de señora joven sensible y artista, diciendo esos versos. Aunque suceda próximamente lo inevitable, ella seguirá viva, muy viva, en mí. La memoria es el principio de la inmortalidad.

EL VIOLÍN DE YANKO            (Marcos Rafael Blanco Belmonte)

Madre la selva canta
y canta el bosque y canta la llanura
y el roble que a las nubes se levanta
y la flor que se dobla en la espesura
y canta y juega el viento en el camino
y en el rubio trigal las amapolas
y en el cauce el arrollo cristalino
y los troncos, los tallos, las corolas,
la tierra, el cielo azul, la mar gigante
y las hierbas que bordan el barranco.
Madre, es una canción dulce y vibrante,
que a Yanko llega y que comprende Yanko.

Era Yanko un chicuelo,
más rubio y sonrosado que la aurora,
con los ojos tan puros como el cielo
y el alma cual de artista soñadora.
La música del campo lo atraía…,
adivinaba un himno en los rumores,
que el viento recogía
al besar los arbustos y las flores,
y en el gorjeo matinal del ave
y en el silencio de la noche grave
y el cáliz gentil de la violeta,
hallaba una canción tierna y sin nombre,
la canción sacrosanta del poeta
que apenas puede comprender el hombre.

Siempre que del mesón en la cocina
brotaban los armónicos raudales
de un violín, cuya nota cristalina
es dulce cual la miel de los panales,
él escuchaba con sublime encanto
esa canción de arrullador cariño,
y con los ojos húmedos de llanto,
“Quién tuviera un violín! “, pensaba el niño.

La voluntad emperatriz altiva,
prestó a Yanko inventiva
para hacer un violín débil, crujiente,
cual hecho de un caballo con las crines
y con ramas de verdes limoneros;
violín tan semejante a los violines
como un trozo de vidrio a los luceros…
Mas, ¡ay!, en tal violín fue el llanto queja
y fue la queja destemplado grito:
¡Cual ruiseñor no gime la corneja
ni anida la endecha seductora
en un violín que llora cuando canta,
en un violín que chilla cuando llora!

Una noche estival, toda fulgores,
al entreabrir sus párpados el cielo
y al entornar sus cálices las flores,
arriesgóse el chicuelo
a entrar en la cocina,
y a impulsos de sus ansias ideales
tomó el rico violín de voz perlina
y le arrancó torrentes musicales.
Los peones: “Al ladrón!”, despavoridos
gritaron, despertándose del sueño
y sordos a los ruegos y gemidos,
feroces maltrataron al pequeño.

Agonizaba Yanko. En su agonía,
febril y estertoroso, repetía:
Madre la selva canta,
y canta el bosque y canta la llanura
y el roble que a las nubes se levanta
y la flor que se dobla en la espesura
y las alondras al emprender el vuelo
y las hierbas que bordan el barranco”.
Y al expirar el niño, en noble anhelo,
dijo: “¿Verdad, mamita, que en el cielo
Dios le dará un violín al pobre Yanko?

(LA) GUAJA        (Vicente Neira)

Ven acá granuja
¿Dónde andas so guaja?
Hoy te mondo los huesos a palos,
no llores ni juyas porque no te escapas;
yo no sé lo que hacer ya contigo,
me tienes mú jarta.
¡A ti ya no te valen palabras,
a tí ya no te valen razones
ni riñas, ni encierros, ni golpes, ni nada!
Te dije al marcharme:
“Levántate pronto y estira esos huesos
y dobla las mantas y enciende la lumbre
y arrima el puchero y enjuaga las ollas
y barre la casa”
Y vengo y me encuentro, ¡grandísimo pillo!:
la lumbre sin brasas,
la puchera sin caldo ni pringue,
la vivienda peor que una cuadra,
la burra sin pienso
las pilas sin agua
¿Segaste la hierba?
¿Trajiste la paja?
¿Regaste los tiestos?
¿Cerniste la harina?
¿Clavaste la estaca?
¿Comió la cordera?
¿Bebió la lechona?
¿Cogiste los huevos?
¿Mudaste la cabra?
hum!
¿Y a tí qué te importa?
¿Para qué quieres cansarte?
Si aquí está la burra que to’ te lo jaga…!
Te piensas granuja
que al estar tu madre jechita una negra
quemándose el alma
mientras tu me malgastas el tiempo
que dá más que lástima
jecho un ropa suelta…
jecho un rajamantas…
por esas callejas detrás de los perros
por esos regatos tirando a las ranas
o cogiendo nidos en las zarzamoras
¡Qué así estás de lindo grandísimo guaja!
¿Y ese siete tan guapo en la blusa?
¿Y esos pantalones tan llenos de manchas?
¡hum!
¡Qué gorra más limpia!
¡Qué medias tan majas!
¡Qué pelos tan lindos!
Qué cuello, qué puños, qué codos, ¡qué mangas!
Yo no sé lo que hacer ya contigo
me tienes mu? jarta
De sobra conoces que somos solitos…
que ya no tenemos quien nos lo ganaba…
que la vida de toditos los pobres es vida de lágrimas…
¡Pero ni por ésas!
A ti que te dejen roncando en la cama
y te pongan la mesa tres veces
y rueden los días y viva la holganza!
¡Súbete esos calzones so pillo!
¡átate esos zapatos so randa!
límpiate esos mocos, lávate esa cara
y vete ahora mismo donde no te vea
que me tienes, me tienes mu’ jarta
Te aseguro chiquitín
te aseguro que esto te se acaba
Endende mañana ¡a la cola del burro!
Conmigo a la plaza, conmigo al molino,
conmigo a la jaza
a sudar fatigas, a mojarte el alma,
ya verás las penitas que cuesta…
ya verás con que ahogo se gana este pan
que tan cómodamente, ¡a lo bobo!
¡a lo bobo te zampas!
y ahora: ¡A la cama!, ¡A la cama!

La aurora se acerca espléndida, diáfana,
lentamente despliegan las nubes su manto de escarcha,
la madre afanosa se tira del lecho
y sus toscos aperos prepara,
que ya espera más ruda que nunca la brega diaria.
Cariñosa y tierna se acerca
hasta el lecho donde el niño
cándido, tranquilo descansa,
un instante contempla amorosa
su faz sonrosada
y después…
con cariño ferviente,
dando un beso en sus labios exclama:
¿Yo turbar este sueño tan dulce?
¡no fuera quien soy ni tuviera entrañas!…
¡juega, brinca y destroza hijo mío!…
¡tu madre lo gana!

EL BRINDIS DEL BOHEMIO      (Guillermo Aguirre y Fierro)
En torno de una mesa de cantina,
una noche de invierno,
regocijadamente departían
seis alegres bohemios.

Los ecos de sus risas escapaban
y de aquel barrio quieto
iban a interrumpir el imponente
y profundo silencio.

El humo de olorosos cigarrillos
en espirales se elevaba al cielo,
simbolizando al resolverse en nada,
la vida de los sueños.

Pero en todos los labios había risas,
inspiración en todos los cerebros,
y, repartidas en la mesa, copas
pletóricas de ron, whisky o ajenjo.

Era curioso ver aquel conjunto,
aquel grupo bohemio,
del que brotaba la palabra chusca,
la que vierte veneno,
lo mismo que, melosa y delicada,
la música de un verso.

A cada nueva libación, las penas
hallábanse más lejos del grupo,
y nueva inspiración llegaba
a todos los cerebros,
con el idilio roto que venía
en alas del recuerdo.

Olvidaba decir que aquella noche,
aquel grupo bohemio
celebraba entre risas, libaciones,
chascarrillos y versos,
la agonía de un año que amarguras
dejó en todos los pechos,
y la llegada, consecuencia lógica,
del “Feliz Año Nuevo”…

Una voz varonil dijo de pronto:
—Las doce, compañeros;
Digamos el “requiéscat” por el año
que ha pasado a formar entre los muertos.
¡Brindemos por el año que comienza!
Porque nos traiga ensueños;
porque no sea su equipaje un cúmulo
de amargos desconsuelos…

—Brindo -dijo otra voz- por la esperanza
que a la vida nos lanza,
de vencer los rigores del destino,
por la esperanza, nuestra dulce amiga,
que las penas mitiga
y convierte en vergel nuestro camino.

Brindo porque ya hubiese a mi existencia
puesto fin con violencia
esgrimiendo en mi frente mi venganza;
si en mi cielo de tul limpio y divino
no alumbrara mi sino
una pálida estrella: Mi esperanza.

—¡Bravo! -dijeron todos- Inspirado
esta noche has estado
y hablaste bueno, breve y sustancioso.
El turno es de Raúl; alce su copa
Y brinde por… Europa,
Ya que su extranjerismo es delicioso…

—Bebo y brindo -clamó el interpelado-;
brindo por mi pasado,
que fue de luz, de amor y de alegría,
y en el que hubo mujeres seductoras
y frentes soñadoras
que se juntaron con la frente mía…

Brindo por el ayer que en la amargura
que hoy cubre de negrura
mi corazón, esparce sus consuelos
trayendo hasta mi mente las dulzuras
de goces, de ternuras,
de dichas, de deliquios, de desvelos.

—Yo brindo -dijo Juan- porque en mi mente
brote un torrente
de inspiración divina y seductora,
porque vibre en las cuerdas de mi lira
el verso que suspira,
que sonríe, que canta y que enamora.

Brindo porque mis versos cual saetas
Lleguen hasta las grietas
Formadas de metal y de granito
Del corazón de la mujer ingrata
Que a desdenes me mata…
¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!

Porque a su corazón llegue mi canto,
porque enjuguen mi llanto
sus manos que me causan embelesos;
porque con creces mi pasión me pague…
¡vamos!, porque me embriague
con el divino néctar de sus besos.

Siguió la tempestad de frases vanas,
de aquellas tan humanas
que hallan en todas partes acomodo,
y en cada frase de entusiasmo ardiente,
hubo ovación creciente,
y libaciones y reír y todo.

Se brindó por la Patria, por las flores,
por los castos amores
que hacen un valladar de una ventana,
y por esas pasiones voluptuosas
que el fango del placer llena de rosas
y hacen de la mujer la cortesana.

Sólo faltaba un brindis, el de Arturo.
el del bohemio puro,
de noble corazón y gran cabeza;
aquél que sin ambages declaraba
que solo ambicionaba
robarle inspiración a la tristeza.

Por todos estrechado, alzó la copa
frente a la alegre tropa
desbordante de risas y de contento;
los inundó en la luz de una mirada,
sacudió su melena alborotada
y dijo así, con inspirado acento:

—Brindo por la mujer, mas no por ésa
en la que halláis consuelo en la tristeza,
rescoldo del placer ¡desventurados!;
no por esa que os brinda sus hechizos
cuando besáis sus rizos
artificiosamente perfumados.

Yo no brindo por ella, compañeros,
siento por esta vez no complaceros.
Brindo por la mujer, pero por una,
por la que me brindó sus embelesos
y me envolvió en sus besos:
por la mujer que me arrulló en la cuna.

Por la mujer que me enseño de niño
lo que vale el cariño
exquisito, profundo y verdadero;
por la mujer que me arrulló en sus brazos
y que me dio en pedazos,
uno por uno, el corazón entero.

¡Por mi Madre! Bohemios, por la anciana
que piensa en el mañana
como en algo muy dulce y muy deseado,
porque sueña tal vez, que mi destino
me señala el camino
por el que volveré pronto a su lado.

Por la anciana adorada y bendecida,
por la que con su sangre me dio vida,
y ternura y cariño;
por la que fue la luz del alma mía,
y lloró de alegría,
sintiendo mi cabeza en su corpiño.

Por esa brindo yo, dejad que llore,
que en lágrimas desflore
esta pena letal que me asesina;
dejad que brinde por mi madre ausente,
por la que llora y siente
que mi ausencia es un fuego que calcina.

Por la anciana infeliz que sufre y llora
y que del cielo implora
que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
por mi Madre, bohemios, que es dulzura
vertida en mi amargura
y en esta noche de mi vida, estrella…

El bohemio calló; ningún acento
profanó el sentimiento
nacido del dolor y la ternura,
y pareció que sobre aquel ambiente
flotaba inmensamente
un poema de amor y de amargura.

MAMÁ, SOY PAQUITO….    (Salvador Díaz Mirón)
Cubierto de jiras,
al ábrego hirsutas
al par que las mechas
crecidas y rubias,
el pobre chiquillo
se postra en la tumba,
y en voz de sollozos
revienta y murmura:
«Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«¡Qué bien que me acuerdo!
La tarde de lluvia;
las velas grandotas
que olían a curas;
y tú en aquel catre
tan tiesa, tan muda,
tan fría, tan seria,
y así tan rechula!
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«Buscando comida,
revuelvo basura.
Si pido limosna,
la gente me insulta,
me agarra la oreja,
me dice granuja,
y escapo con miedo
de que haya denuncia.
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«Los otros muchachos
se ríen, se burlan,
se meten conmigo,
y a poco me acusan
de pleito al gendarme
que viene a la bulla;
y todo, porque ando
con tiras y sucias.
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«Me acuesto en rincones
solito y a obscuras.
De noche, ya sabes,
los ruidos me asustan.
Los perros divisan
espantos y aúllan.
Las ratas me muerden,
las piedras me punzan…
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

«Papá no me quiere.
Está donde juzga
y riñe a los hombres
que tienen la culpa.
Si voy a buscarlo,
él bota la pluma,
se pone muy bravo,
me ofrece una tunda.
Mamá, soy Paquito;
no haré travesuras».

Y un cielo impasible
despliega su curva.

—————————

….Y DOS CANCIONES

Para terminar, dos canciones que he compuesto: CANCIÓN PARA MAMÁ (Quisiera)  y  ABUELA; las dos hablan de mi profundo amor por la figura materna, ya sea en la persona de mi madre, ya en la de mis abuelas. Quede aquí, en este mes de mayo, y  a posteridad, mi homenaje y amor para tres mujeres que supieron luchar contra la adversidad, y en tiempos no muy propicios para la mujer, sin dejar a un lado sus responsabilidades de Madres, y haciéndonos sentir a sus hijos, los más queridos del universo.

JUSTINA SÁNCHEZ MÁRQUEZ     (mi Madre)

ENCARNACIÓN DEL DIVINO VERBO MÁRQUEZ PALMA   (mi Abuela, mamá de mi mamá)

ROSA AHEDO Viuda DE ANDRADE   (mi otra Abuela, mamá de mi papá)

 

Canción QUISIERA (Canción para mamá), la que grabé en mi primer disco y canté en uno de los Festivales OTI. (Ahora, con interpretación y arreglos nuevos, en el CD SERGIO ANDRADE, sus Éxitos de Festival

CANCIÓN PARA MAMÁ (Quisiera) en iTunes  NUEVA VERSIÓN

Portada festival

CANCIÓN PARA MAMÁ (Quisiera) en amazon MP3  NUEVA VERSIÓN

CANCIÓN PARA MAMÁ (Quisiera) en iTunes VERSIÓN ORIGINAL DIGITALIZADA Y REMASTERIZADA, del CD “MIS PREFERIDAS”  REMASTERIZADO

Portada iTunes Mis Preferidas OK

_ _ _

 

——————————-

CDs de SERGIO ANDRADE

MIS PREFERIDAS , primer disco de Sergio Andrade, de nuevo en el mercado, digitalizado y re-masterizado.

img para Portada Mis Preferidas OK

1.- No se vale

2.- No era mucho pedir

3.- Extrañándote

4.- Insurgentes

5.- Cada vez que te veo

6.- Tratándose de ti

7.- Divina

8.- Quisiera (Canción para mamá)

9.- Viviré para amarte

10.- Caro

El disco Mis Preferidas en esta versión digitalizada y remasterizada seguirá -sin duda alguna- quedando como un disco de colección y “de culto”, pues es una rara joya que nos permite viajar en el tiempo y experimentar lo más representativo de la música de los años ’80 en nuestro país.

_ _ _ _

VIVIRÉ PARA AMARTE, con diez de sus más bellas canciones de amor

Portada y Link del CD VIVIRÉ PARA AMARTE de SERGIO ANDRADE

Contraportada del CD VIVIRÉ PARA AMARTE , de SERGIO ANDRADE

Contiene los Temas:

PARECE

LA MUCHACHA DEL VIOLÍN

EXTRAÑÁNDOTE

TAN JOVEN

LA HORA MÁS TRISTE DEL DÍA

DECIR SU NOMBRE

BUENO EN LA CAMA

TE VAS

 APRENDERÁS

VIVIRÉ PARA AMARTE

_ _ _ _

A VECES EL AMOR , con diez temas de amor, de los más íntimos y profundos, del cantautor Sergio Andrade

Portada OK

(Portada del CD A VECES EL AMOR…)

Charola A veces el amor...

(Contraportada del CD A VECES EL AMOR…)

Contiene los temas:

NI UN DOMINGO MÁS

- LA NAVIDAD ES MALA CONSEJERA

EL CORAZÓN DEBAJO DE LA CAMA

NO ERA MUCHO PEDIR

- SI DE POR SÍ…

- A VECES EL AMOR…

LO MÁS TRISTE DE TODO

- VACÍO

SE ENTIENDE

TRATÁNDOSE DE TI

_ _ _ _

SERGIO ANDRADE, sus Éxitos de Festival , con las canciones del cantautor que fueron premiadas en diferentes Festivales Nacionales e Internacionales, como YAMAHA, OTI, Viña del Mar, etc. Para vivir de nuevo una de las etapas más creativas de la música en Latinoamérica. Un CD DE COLECCIÓN.

Contiene los Temas:

JUGUEMOS A CANTAR

AGÜITA DE COCO (Fiesta en mi Pueblo)

SUAVEMENTE

A LA VUELTA DE LA ESQUINA

TIERNO

ESO NO SE HACE

TIEMPOS MEJORES

PARECE (Remix)

LA ÚNICA MUJER SOBRE LA TIERRA

QUISIERA (Canción para Mamá)

_ _ _ _

CD DOBLE CÓMO PASA EL TIEMPO…! de Sergio Andrade y su Grupo, No.Cat.705105457956 , conteniendo 22 canciones -9 en el Primer CD y 13 en el Segundo-. Un CD Doble de Colección con Música de Fusión y Alternativa, Centro y Sudamericana.Homenaje y recuento de nuestras tradiciones musicales más folklóricas. Espacio donde se encuentran la música andina con la música pop, rock,  jazz y clásica, occidentales.
(Portada y Contraportada del Booklet Interior)
1 y 16
(Contraportada del CD )
Charola Cómo pasa el tiempo...! (Parte II)
Contiene los Temas:
_ _ _ _

PIANO PASSION nuevo CD Instrumental de Sergio Andrade  A la venta en iTunes y demás tiendas digitales . 

Portada(OK)

También en amazon MP3  , Spotify , Google Play, etc.

_ _ _ _

TODOS los CD’s,  A LA VENTA  en iTunes , amazon MP3  ,  Spotify , Google Play  y demás tiendas digitales.

Y en Formato Físico, con Entrega a Domicilio, de venta en:

-PARA USA Y EL RESTO DEL MUNDO

-PAGO CON PAYPAL PARA USA Y EL RESTO DEL MUNDO

También en:

bandcamp

y en:


PARA MÉXICO En Formato Físico, con Álbum Coleccionable de 16 páginas a color, dedicatoria del artista y Entrega a Domicilio
:

Escribiendo a <amarantorecords@gmail.com>

o en TIENDAS MIXUP

MÁS LIBROS, LETRAS, CDs, POEMAS de SERGIO ANDRADE

CANAL DE YOUTUBE DE SERGIO ANDRADE

 

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 403 seguidores

%d personas les gusta esto: