EL DÍA QUE SE ME PERDIÓ UNA ALITA (o mis dramáticas y patéticas aventuras en Shakey’s…Pizzza Parlor-WAF!)
EL DÍA QUE SE ME PERDIÓ UNA ALITA (o mis dramáticas y patéticas aventuras en Shakey’s…Pizzza Parlor-WAF!)
Ya en otras entradas de este blog he comentado sobre la comida y el servicio de algunos restaurantes. Ya dije cómo sufrí en Brassilerísimo, y cómo se me perdió una albóndiga en el restaurante Pujol. (Aclaro: No tengo nada en contra de la nueva cocina, sólo me molesta que los mexicanos no inventen sus propios caminos y anden queriendo seguir los pasos de Ferrán Adriá, de Blumenthal, de Redzepi o de Grant Achatz.
En asuntos de comida soy ecléctico. Ni deliro por comer todos los días esfericidades con sabor concentrado de coco de Nueva Guinea, ni anhelo comer en el Le Bouchon neoyorquino cada jueves. Puedo disfrutar comiendo en los buenos restaurantes, y en los caros -que no es lo mismo- tanto cuanto en restaurantes económicos, pero en los que la gastronomía se toma muy en serio, aunque no tengan nombre francés, chefs extranjeros, ni emplaten dos gramos de salmón sobre unos tallones picassianos de puré de remolacha, batata doce y sour cream.
Cuando voy a la Ciudad de México, lo mismo me detengo en el camino, por la Federal, para comer en Fonda Verónica, que hago un alto, luego de pasar por el centro de Cuernavaca, y aterrizo en Las Mañanitas. Al llegar a Circolandia (la ciudad donde el circo se lleva a extremos de consagración política y han hecho valer más el espectáculo que las soluciones verdaderas a los problemas citadinos), lo mismo me como una barbacoa de borrego en La Merced que unos tacos de cochinita en República de Uruguay, y acabo en Los Girasoles o en Quilmes.
Pero hay días en que, forzado por los gustos de mi hija, patino feo. Ya derrapé sin misericordia en varios lugares y anoche se me ocurrió darle gusto y nos metimos con la familia al Shakey’s de Mundo E. HORROOOR!!!HORROOOOR, Y MIL VECES HORROOOOOOOOOOR!!!!! (Aún no sabía en ese momento que acabaría yo defecando agua durante media madrugada, por los efectos de los alimentos que ahí consumiría).
Mi hija, la menor, no conocía el lugar, pero le atraían las luces, los colores y el escándalo. “Qué emoción!” -me dijo un día- vamos? sí, papá!”, y la noche pasada ahí tienen que por ser papá consecuente y consentidor me meto a LA PEOR EXPERIENCIA QUE HE TENIDO EN ASUNTOS DE COMIDA: Una “pizza” familiar delgada, que estaba más bien inflada, con una masa horrible, con un “jamón” de a tres pesos el kilo y un “tocino” de ésos, granulado, sintético… El queso era una masa aguada sin sabor. (Para empezar, cualquier pizza que se precie de tal, no puede curvearse como la que fotografié en el colmo del espanto).
La ensalada que comieron mis hijas parecía un vómito capciosamente refrescante, con aderezo “Ranch” rebajado con agua y vaya usted a saber con qué. Lo curioso fue que dimos de frente con la barra de “Ensaladas” pues mi esposa deseaba acompañar su pollo con unas papas, pero nos salieron con que “las papas se terminaron” (puede usted creer eso, mi estimado lector? que no haya papas en un restaurante especializado en pollo con papas!!!!!!- seguramente les urgía salir de su ensalada asquerosa, pues ya se les estaba quedando, y recurrieron a eso de …”ya no hay papas, pero le ofrecemos con mucho gusto y cariño, comensal incauto e ingenuo a punto de caer en nuestras redes, nuestro fabuloso “Salad Bar”!).
Pero la máxima impresión llegó con el pollo: Frito en un empanizado sin sazón y nadando en grasa, al grado de que al morderlo salían chorros de aceite y se escurrían por las comisuras de nuestras bocas; y en otro renglón -las dichosas “Buffalo Wings”- fue impresionante ver su tremebunda comprensión de tal platillo: Dividen cada alita, ya de por sí pequeñísimas, en tres(!), y le venden a uno un platón de “doce piezas” en que cada una de esas “piezas” es 1/3 de wing (ala), y se
dan el lujo de cobrar más de doscientos pesos por algo así! Pero lo más terrible no es el tamaño, sino el sabor, la mezcla con que las preparan y que, además, queda aguada y pegajosa, convirtiendo la experiencia de comerlas, en algo casi como de película gore. (Qué Tarantino, ni qué sus corchos!)
Si a todo ello agregamos la falta de higiene del piso y el lugar en general, los vasos y platos sin secar que entregan para que uno se atienda, y el servicio deficiente de los meseros, da para no querer volver a poner un pie ni a cien metros de Shakey’s Mundo E.
Me imagino que los otros no deben ser muy diferentes.
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Canciones y Videos de Sergio Andrade:
CUENTO CONMIGO
INVULNERABLE



Es un insulto a la cultura gastronómica que existan este tipo de lugares, me pregunto, ¿qué clase de ‘profesionales’ trabajan en las cocinas de esas cadenas tan populares? Y estoy seguro que no es el único que ofrece comida chatarra por un alto precio. Me ha tocado en Bennigan’s, T.G.I. Friday’s y hasta en el tapa arterias de Carl’s Jr.: basura a cambio de tres salario mínimos (diarios). Los mexicanos no sabemos apreciar el valor cultural que tenemos y es verdaderamente triste que nos quieran ver la cara con estas franquicias que afectan nuestra riqueza gastronómica.
P.d.: He probado el matambrito que usted me recomendó y quedé fascinado.
Che pibe! Matambrito, bife de chorizo, bife de lomo….y el corte supremo para carnívoros: VACÍO bien asado, hecho al fuego por un conocedor. Después de eso, puede uno morir tranquilo. Saludos
Como siempre, la culpa la tienen las administraciones, no precisamente los empleados. En los videos de capacitación dicen explicitamente: “sirve en el vaso 2/3 de hielo, y no preguntes si quieren hielo o no”. Como si el buen servicio tuviera que ser solo para los que se quejan, debería ser para todos!
Vaya! Creía que estaba usted secuestrada o trabajando en Taiwan! Qué bien que dé señales de vida. De acuerdo, aunque sí existen empleados flojos y/o incompetentes. En el caso del Shakey’s, en efecto, la culpa es de la administración, y más aun, de las mecánicas de operación y de servicio. Saludos.
Bueno fuera eso de trabajar en Taiwan de maquilera o lo que sea (casi); por cierto, muchas gracias por el “Ud”, me encanta!
P.d.No crea que he olvidado lo de la compra de “Se vende”, estoy pendiente con eso.
Nunca dije que de “maquilera”, pensé más bien en “casi” (mas sólo como posibilidad racional -racional mía, o sea, una de las posibilidades…-; el “usted” fue más bien licencia poética, no me gusta aplicado a jóvenes pues se me figura como la condescendencia a los infantes.
Debo ser mal escritor: mis lectores prefieren gastarse su dinero en otras “prioridades”; al menos, no les urge leer más textos míos.
El que te recomiendo ampliamente (mi preferido) es PEATÓN (otra onda…)
Regards.