Inicio > Uncategorized > No es lo mismo:”No tiene madre!”, que…”No tiene abuela!”

No es lo mismo:”No tiene madre!”, que…”No tiene abuela!”

Hay consuelos en la vida

de heridas y decepciones,

de penas y desengaños…

De la muerte de mi abuela

-aun al paso de los años-

nada, nada me consuela!

A sólo tres días de uno de los festejos más importantes de nuestra sociedad mexicana, esencial en nuestra idiosincrasia y simbólico a más no poder, se imponen algunas reflexiones sobre LA MADRE de las Madres, ese ser que adquiere dimensiones míticas en nuestras vidas conforme pasan los años de nuestra infancia y juventud, y aun más en aquéllos de nuestra madurez, cuando ya se ha vuelto ella de una avanzada edad, o nos recrimina dulcemente desde el más allá: LA ABUELA.

El hecho de que sea Madre de nuestra Madre le da una doble y especial “maternidad“. De niños, la vemos con el respeto sugerido por nuestra misma madre, y con aquél que nos inspira el hecho de que  en muchas ocasiones nuestra abuela muestra una mayor comprensión que nuestros padres, ante nuestras travesuras y desmanes infantiles; es, en muchos momentos -afortunadamente- la instancia salvadora, pues a mamá le faltan años para llegar a ver los deslices de los jóvenes como parte inevitable de la vida, y ante los cuales la respuesta más sabia será siempre: una sonrisa comprensiva. Aquélla de muchas de las abuelas.

En la mayoría de las ocasiones la madre es la mujer que va descubriendo sobre la marcha, cómo serlo. Y aunque tenga varios hijos, va aprendiendo lo que es ser “madre” respecto al crecimiento de ellos,  a su paso por la adolescencia e incluso por la madurez;  la abuela, por otra parte es “LA MADRE” por excelencia que ya tuvo la oportunidad de aprender a serlo, de manera completa, a lo largo de su vida.

Por los complejos edípicos más frescos, sin resolver muchas veces, nuestra visión de nuestra madre está más comprometida en términos de Amor-Odio. Y nos duele que la ataquen, que se metan con ella, o que la chinguen, aun cuando sólo con palabras. La lejanía en edad y mchos de los elementos que suavizan su imagen, nos permiten ser más deferentes, tolerantes y tranquilos con respecto a la abuela. “No tiene abuela!” podemos expresarlo, sin pena casi, en cualquier círculo social. En cambio: “No tiene madre!” es mucho más violento y duro (y ambivalente, tanto para positivo, cuanto para negativo). Ni qué decir de un: “Chinga a tu abuela!“, no nos producirá el mismo sentido ofensivo y de necesidad de salvaguardar la dignidad maternal y familiar que el más común: “Chinga a tu madre!“.

El aumento de la longevidad en general, y la tradicional mayor longevidad femenina, provocan -y provocarán paulatinamente- una mayor cantidad de abuelitas en la tercera edad, en la edad mayor avanzada, y en la franca senilidad. Las características económicas de la sociedad moderna y los avances médicos generarán cada vez abuelas más conservadas, sanas, sólidas y vigentes, con papeles de mayor influencia en la estructura familiar, e incluso con vidas independientes y plenas, de ellas mismas, en sus postreros años. Quisiera haber dispuesto de todos estos avances en la época en que mi abuela materna (Encarnación del Divino Verbo Márquez Palma -nombre insólito,  afortunadísimo y más que adecuado-), comenzaba a padecer sus enfermedades más serias. Habría yo podido conservarla por muchos años más.

Hasta mi más reciente CD, escribí una canción en homenaje a las abuelas. La inspiración más próxima me vino de mi abuela Encarnación (“Chonita”) -q.e.p.d.-, y de mi suegra; ambas, prodigios maravillosos merecedores del monumento a la Abuela Desconocida, que debería realizarse.

Yo, humildemente les dedico esta canción.

No es lo mismo el Monumento a la Madre, que un Monumento a la Abuela, aunque ésta también sea lo primero. El Monumento a la Abuela debe ser capaz de reconocer aquello que de mayor riqueza está implícito en la vida y en la figura de las abuelas…, como mi  canción.

Escucha, compra y baja la canción ABUELA en: Sergio Andrade y Su Grupo - Cómo Pasa el Tiempo...! (Parte 2) - Abuela

Y escucha la canción QUISIERA (dedicada a las Madres), que Sergio Andrade interpretó en el Festival OTI -al año después de haber ganado dicho Festival con su canción TIEMPOS MEJORES-:

Más información sobre SERGIO ANDRADE y su Grupo en: http://www.myspace.com/sergioandradeysugrupo

  1. Jesús García
    mayo 7, 2010 en 6:20 pm

    Tienes razón, Sergio. Para un niño, la mayoría de las veces es como una madre que no regaña ni castiga, sino una madre que escucha y acaricia, que mima y que cuida, que sonríe y comprende. ¡Ah cómo nos conscienten! Jejeje y sí, nos cuentan las mismas historias una y otra vez, y aunque ya nos la sabemos de memoria, la escuchamos con la misma emoción que si no la conociéramos. Esta canción es un gran homenaje a las abuelas, pues todos celebramos a las madres pero no a ellas, que aunque también son madres, pero no nuestras.

  2. Elisa
    mayo 7, 2010 en 7:12 pm

    Los años dan sabiduría. Definitivamente las abuelas aprenden -gracias a la vida- a compartir, escuchar, enseñar, aconsejar. Pasan los días viviendo en un mundo sumamente diferente al que disfrutaron en su juventud, y que a veces no logran comprender, más recuerdan que ellas también fueron jóvenes y sueltan un poco el hilo que las une con los nietos sin dejar de cuidarlos amorosamente. Eso claro las abuelas amorosas, pues también hay algunas bien amargosonas. Me tocó una y una (abuelas).

  3. chapmanlen
    mayo 7, 2010 en 7:50 pm

    Este texto me recordó un poco a uno de los ensayos de Octavio Paz en su Laberinto de la Soledad, donde comenta algunas cosas respecto al uso de palabras altisonantes relacionadas con la figura femenina, específicamente de la madre. Desde ese contexto me parece interesante su perspectiva con este título tan singular.

    El tema de la torencia de las abuelas es algo que siempre me ha dado vueltas en la cabeza…no sé si son tolerantes porque, como dice usted, ya “aprendieron” a ser madres; o son tolerantes porque…ya no tienen necesariamente la responsabilidad directa de criar a sus nietos, dándose la libertad de ser permisivas (eso en el caso de que los padres sean quienes crían a sus hijos, cuando no es así, hay abuelas mucho más inflexibles que ni los mismos padres, jejeje).

    Y esta diferencia en las relaciones madre-hijo y abuela-nieto que plantea usted aquí, es mucho más clara si se compara la letra de su canción de 1985, “Quisiera” (que comienza con una petición muy sentida, emotiva) y la de “Abuela” (un homenaje poético y reflexivo)…dos caras de una misma moneda.

  4. chapmanlen
    mayo 7, 2010 en 8:08 pm

    Por cierto, qué foto tan chida 😛

  5. pedro
    mayo 22, 2010 en 9:51 am

    k li da cancion se la dedico a la abuela k nunca tuve

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: