Inicio > Uncategorized > LAS PARADOJAS DE LAS VACACIONES DE SEMANA SANTA (en MÉXICO) y otras locuras…

LAS PARADOJAS DE LAS VACACIONES DE SEMANA SANTA (en MÉXICO) y otras locuras…

LAS PARADOJAS DE LAS VACACIONES DE  SEMANA SANTA (en MÉXICO) y otras locuras…

"Trailer Park" en Antón Lizardo; Veracruz

Continuando con este viaje de dolor familiar en que hay que poner buena cara para que los hijos no perciban  el tamaño de la angustia por el posible cercano fallecimiento del ser más querido -a los hijos no deberíamos cargarles los pesos de la muerte-, entremos en detalles de verdadera locura. México es uno de los países con mayor biodiversidad y con innumerables encantos naturales, arquitectónicos y culturales, playas, desiertos, selvas, planicies y montañas. Un país así -diría usted- habría de ser puntal en el turismo internacional; algo así, como España, Francia y anexas.

Pues no. Resulta que nuestros gobiernos -tradicionalmente priistas y ha poco panistas-, y especialmente sus psicotrópicas Secretarías de Turismo, se han encargado de mantenernos en la mediocridad de explotación y servicios turísticos, manteniéndonos en un muy triste lugar  del ranking mundial, donde los extranjeros que vienen siguen siendo pocos y, en su mayoría, depauperados y patanes. La culpa es nuestra, ni siquiera podemos darle un buen servicio al turismo nacional.

Tome usted, por ejemplo, el caso de playa Chachalacas, en el Estado de Veracruz. En otros países, al sentir la creciente afluencia de visitantes, renvierten lo ganado en años anteriores, mejoran la infraestructura y esperan y reciben a los visitantes de nuevos años con una base de mayores ofertas, prestaciones, recursos y servicios. Aquí -una consecuencia más de la pobreza económica y mental de nuestra nación- lo único que quiere el prestador de servicios turísticos es gastarse el dinero que sacó durante el último período vacacional…, y que se siga pudriendo el turismo que venga. Falta de señalización, de buenas vías para acceso a los lugares; poco voltaje en las instalaciones de electricidad y luz (los transformadores, si hay, se botan a cada rato por la cantidad de gente que llega); poco personal para atender a los viajantes (consecuencias: servicio tardado, gritos y empujones, platos, tenedores y vasos mal lavados…).

"Querreque..."

Pero el turista mexicano -hambriento y sin puntos de referencia- tiene gran parte de la culpa, pues acepta todo el maltrato con la cabeza agachada, como cuando llegaron los españoles, y no se queja formalmente ni boicotea los lugares en que lo agreden cobrándole por servicios que valen para pura ma…la suerte. Corrijo: En realidad no es culpa del pobre viajante mexicano el no quejarse. Él vive tan ansioso de tomarse unos miserables días de descanso de su miserable trabajo (si

UN CAMARÓN DENTRO DE LA MOTOR-HOME.(La falta de costumbre, al de Coatzacoalcos se le olvidó cómo quema el sol de Veracruz...)

es que tiene) con su miserable sueldo (producto de la deprimidísima situación económica provocada por las administraciones anteriores y empeorada por el actual gobierno), que, para él, cualquier jumento mal nacido y enclenque, es caballo árabe, de raza.

Ahí tenía usted a los turistas, en Chachalacas, en lo que debía haber sido un momento vacacional a la altura de su pago y sus expectativas, sufriendo la aglomeración, las incomodidades, los baños de la zona del camping y de restaurantes, sucios, al extremo de la marranez más plena,y con pedazos de tela colgando de mecates a manera de páneles divisorios entre las tazas de cagada… y otras linduras. Que por propiedad me callo.

En el puerto de Veracruz, y Mocambo, en la laguna de Mandinga -lugares excelsos por otras circunstancias-, en general, el mismo problema: Mala comida, pocos empleados, mucha suciedad, tardanza en los servicios y -si no fuera por la gente sonriente deseosa de reír tan sólo porque la pelota botó más alto-, un infierno. Paradójicamente,  en períodos en que la infraestructura turística debería brillar más, brilla por su ausencia. México lindo y querido, si muero lejos de ti…! (Pero -han de decir los optimistas-, en estos tiempos de violencia indiscriminada, el simple hecho de poder regresar vivo y coleando a casita y no morir entre los disparos de un enfrentamiento -como el de hace unos días en el Puerto de Veracruz, que dejó diez muertos-, ya es ganancia. Ah!, pues eso sí, ni hablar. Hay de penas a penas…). Así que dirán -como siempre- que no es para tanto. Y la carreta alegórica de paja seguirá avanzando por los siglos de los siglos…

El problema, siempre lo diré, sigue y seguirá siendo Pedro Infante. Y Televisa, promotora incansable de la perpetuación de las estructuras de sometimiento, enajenación e idiotización de los pobres, y vocera permanente de los intereses de la clase poderosa (Que la Familia se mantenga unida, …pues es mucho más fácil venderles Sabritas y Telenovelas a todos sentados estúpidamente en la sala de una casa…). Y exhibidora ad aeternum de las películas del de Guamúchil. Mientras no nos quitemos -arrancándonoslas con rabia- del alma esas tres películas malsanas (Nosotros los pobres, Ustedes los ricos y Pepe, El Toro), seguiremos mal entendiendo el orgullo, agachando la cabeza en cosas que sí importan, sin reclamar a voz en cuello, creyendo que poverty is good, que lo importante es estar unidos y en familia (aquí está su pobre casa, le echaremos más agua a los frijoles), mantenernos vírgenes, rezarle mucho a la Virgen Mayor y tratar de ser siempre, SIEMPRE… pobres, pero honrados. Y a mucha honra! Ah! y -por supuesto- gritar bien fuerte (sic): “Ay -ja- jay- ja- jay!, sírvanme las otras, y que viva México, cabrones, jijos del máiz!“.

Pero eso sí, la última y nos vamos. “Chava” Flores, letrista gigantesco y muy talentoso compositor dio en el clavo de nuestra patética idiosincrasia muchas veces. Aquí, ya no nos resta más que recordar aquel chiste en que San Pedro, después de ver todas las maravillas naturales que Dios había colocado entre los ríos que algún día se llamarían Bravo y Suchiate, preguntó a Nuestro Señor: “Pero cómo?! -amado Omnipotente-, cómo vas a colocar en esa parte del mundo tanta belleza y tanta riqueza, qué dirán los habitantes de otras latitudes? Van a sentirse muy mal por la injusticia!“; Dios, el Todopoderoso, le respondió con sonrisa maliciosa: “Ni te apures, nomás espérate tantito; ahí mismo voy a poner a los mexicanos, y con eso, va a estar todo compensado!“.

Dios -ni duda cabe- ES SABIO!

Al final del día, el regreso al Hospital. A fin de cuentas, esta vida se reduce a una alternancia entre los muertos y los vivos.

Hasta mañana.

  1. .
    abril 25, 2011 en 4:35 pm

    Puede ser que esos páneles divisorios sean aeroventilas pensadas en la comodidad del cliente (y aparte por si se le acaba el rollo, el vecino se lo pueda pasar amable y rápidamente)

  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: