QUÉ PASA CON EL TURISMO EN MÉXICO?

Cualquier mujer sabe que la luz puede ser su mejor aliada o su peor enemiga. “Y todo a media luz… a media luz los besos…“, decía aquel famoso tango brindando una ambientación ideal a la pasión. A media luz las estrías se disimulan, a media luz las parísarrugas desaparecen, el tamaño engaña… La iluminación es tan importante para las cuestiones estéticas, que en el cine, es quizá el elemento principal para una buena fotografía y debería ser merecedor de su propio Oscar en la categoría Iluminación. Bien analizado, el maquillaje en la mujer, no es más que la aplicación sofisticada de sombras y luces para resaltar la belleza y el atractivo sexual, opacando las imperfecciones.

 

Díganselo a las instituciones encargadas del Turismo en España, Alemania, Francia, Inglaterra y anexas. Aun Estados Unidos ha aprendido rápidamente que la iluminación washigton capitolbien aplicada a bellezas naturales, estatuas, monumentos y edificios, compensa los pocos años de cultura y tradiciones, sublima la belleza, produce atractivo y genera millones de dólares. La ciudad de Washington es un ejemplo maravilloso de iluminación bien aplicada.

Si alguien sabe cómo sacar partido de las más insignificantes piedras y los restos menos agraciados de construcciones antiguas, son los españoles. En mis diversos viajes pude maravillarme del tremendo potencial de la luz aplicada a los edificios románicos, las toledoconstrucciones mozárabes, los templos católicos y todas aquellas construcciones que los arquitectos españoles de la luz convierten en maravillas dignas de visita; millones y millones de visitantes cada año abarrotan Sevilla, Córdoba, Toledo, Segovia, Granada y similares.

 

Jamás olvidaré mi recorrido por una de las autopistas circundantes a la capital española, la M-40. Ahí, una casi noche de crepúsculo transparente veraniego, Castillo de Ayala 43contemplé desde mi auto una maravillosa construcción, brillante como el oro, arriba de uno de los montes. Fue tal la atracción que me salí de la autovía para acercarme a ese monumento que me sugería alguna historia medieval o algún episodio campeador del Cid. Cuando llegué, vi que no se trataba más que de un simple baluarte de los tiempos de la dominación musulmana. Lección aprendida: Dame una buena iluminación y conquistaré al mundo.

 

Aquí en México, por el contrario, pareciera que las autoridades de turismo municipales, estatales y federales, compiten para ver quién es capaz de restarle mayor atractivo a washington 2nuestras bellezas arquitectónicas. Poseemos una mayor riqueza, en construcciones y monumentos, que muchos países: desde cabezas olmecas hasta estatuas de Tolsá; desde pirámides mayas hasta catedrales coloniales, desde casas de Cortés hasta palacios Art Nouveau. Pero, o están a oscuras, o iluminados por tres focos de 60 watts, o agredidos por la creatividad de algún idiota que decide aplicarles neones, spots de colores eléctricos o fluorescentes, o luz negra. Es imperdonable. El concepto de iluminación, aquí, no va más allá de las falacias de mal gusto de los espectáculos de luz y sonido tipo las Pirámides del Sol y la Luna en Teotihuacan.

 

Ya no digamos Guanajuato, San Miguel Allende, Dolores Hidalgo, Zacatecas… aquí cerquita, nomás, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, las ruinas, templos, casas coloniales, iglesias, parroquias, conventos y palacios, todos, mal y pobremente iluminados. Hasta la mujer más hermosa pierde la gracia si la maquillas de la manera más estúpida. A la pobre teotihuacan5.jpgiluminación, colocada sin esmero, hay que agregar el pésimo estado de conservación de las construcciones y la basura que se apila, apestosa, en su exterior. Muchas de las calles del Centro Histórico son basureros infernales.

 

Llevar turistas a un lugar no es nada más pagar la producción de spots y comprar tiempos en los medios para exhibir los comerciales. Como en todo, la mejor publicidad camina de boca en boca. México sólo comenzará a ser una verdadera potencia mundial en el Turismo cuando las autoridades que lo administran y promueven comiencen por dar conservación a los monumentos, por limpiar constante y disciplinadamente la basura de las calles en donde están, y por iluminarlos con tantita gracia. Ah!… y eso sí, con más luz.

 

Amor, este fin de semana… ( y otros poemas de amor). Y un comentario.

Amor, este fin de semana

necesito ser más que voz

más que cuerpo

más que sueños en alma

necesito sentirte muy cerca

no como cuando me besas de noche

ausente en mi cama

no como cuando me arrullas de noche

ausente en mis sábanas

no como cuando me coges de noche

ausente    lejana

Amor, este fin de semana

me negaré a salir

pues quizá lo que quieras

es un amor de casa

que te espere con cena    flores

música y charla

me quedaré esperándote

pues con algo de suerte

quizá recuerdes dónde

recojo mis mañanas

se me pasa la vida

alimento esperanzas

de ti

amor, este fin de semana

seré monje cartujo

seré monja enclaustrada

por si llegas    por si vuelves

por si acaso

me amas


 

LLUEVE EN SAN MIGUEL

Hoy es viernes de marzo

primavera loca que llueve de pronto

sobre mi canto

hay un fresco inmune a los amores

que se deja sentir  por todos lados

como si los callejones fueran cómplices

malvados

y quisieran hacerme sentir

el más infeliz de los humanos

Por qué si siempre había yo dicho

que la lluvia es bálsamo

y el olor de la humedad terruna

es medicina

hoy me llueve la angustia

y un desamparo

de muerte que me  alcanza ?

Porque el amor no sabe

de romances

ni de historias altruistas

ni de olores románticos

Hoy llueve en San Miguel

y el amor mata


 

MI CAMA ES NUBE

Mi cama es nube de algodón

flotante en los espacios

de un cielo azul reivindicado

mi cama es lienzo sin pintar

apenas un vacío tibio

y sin marco

mi cama es el dolor de saber

que tu cuerpo es espacio

abandonado

infinito

doloroso

espacio

mi cama es balsa

que sin ti

no salva los océanos


COMENTARIO

Soy romántico, sí. Aunque no les parezca. En esta vida real -la que cuenta- soy sensible, apasionado, romántico y amoroso. Como demuestran mis obras, mis canciones, mis poemas, reflejos todos de mi alma. Por ahí se cuentan leyendas urbanas, historias truculentas sobre mis intimidades. Meros recursos para ganar dinero, simples intentos de erigirse en santos, en santas, de limpiar imágenes, hacerse una vida, construirse un villano a la medida. Cuentos de un guión de película pergeñado  para plasmar las mismas mentiras repetidas por las supuestas “víctimas”, quienes de tanto repetírselas han llegado a creérselas, pero sordo a mi versión. Jamás la oyeron. Jamás me preguntaron nada.

De tanto en tanto me escriben quienes no me conocen -pues sólo han ido a ver una representación de personajes construidos para bailar una danza morbosa- para agredirme porque las escenas de alguien, que no soy yo, les indignaron. “Te odio“, me dicen a distancia. “Me decepcionaste“, “Cada vez estoy más indignada“,”Qué monstruo!”. Lo curioso es que no me conocen! No saben de mí más que episodios turbios que les cuentan los que se sientan a inventar escenas a la medida de sus carencias y desvíos, para sentir que son, para sentir que viven, para cortar una esquinita de la capa del héroe e identificarse con alguien.

Me agreden porque sí. No me conocen. Salen de una sala de cine con las cejas arqueadas, retransmitiendo chismes, creyéndose la historia. Pero a la vez se dicen”Cómo es posible?“,”No consigo entender…”,”Lo que se me hace increíble, raro...”, y así se van, por el estilo, con el escándalo en boca, pero sabiendo que hay cosas de esa historia mal contada que no encajan, que no checan, que no cuadran. Y son cosas que importan, pues sólo la verdad consigue explicar todo sin contradicciones. Pero la verdad, aunque la hayan anunciado y vendido con platillos, spots y anuncios comerciales, aún está por ser contada.

Volver del infierno, salir del clóset y otras reflexiones no tan tristes

IMG_1477Cuando el enamorado del barrio anda cabizbajo y meditabundo, con diarrea lacrimosa e intestinal y sin atar ni desatar, las vecinas chismosas comentan en el lavadero: “Mírate al Efrén, dicen que la Deyanira le dió toloache“. El toloache, otoloache tolache tiene fama de ser un bebedizo de amor para doblegar la voluntad del ser amado que anda de apretado, haciéndose el interesante, pues, y por tradición dícese que las mujeres lo preparan en infusión (término de moda entre hipsters) para que se lo beba el crush. Dicen que mata las neuronas. Ha de ser. Justo como el amor.

 

Toda la vida es una sucesión de ideas. Cuando andaba yo a partir un piñón y de manita sudada (término de moda entre nacos)  con mi ex, mi Twitter, comenté en un tweet que estaba acomodándome una borrachera de todas las temporadas de Prison Break, serie que vine a descubrir con retraso, porque salió en los años en que estaba yo en prisión.  La vi de un tirón, como prefiero ver las series: me encierro en mi cuarto, me acomodo en mi sillón reclinable al lado de la cama, lo más cerca posible, pues en esos fines de semana de encierros netflixamazongoogleplayianos me paso del sillón a la cama, de la cama al sillón, y así, me aprovisiono con palomitas, galletas, carnes frías, helados Häagen Dazs y Ben & Jerry’s, galletas Oreo, leche, Corn Flakes, Coca Cola Light (no Zero, porque ésa me pone muy nervioso) y limonada, tomo mi smartphone, conecto desde ahí Chromecast y comienzan la borrachera.

 

Prison Break me llevó a reflexiones sobre los conceptos en las obras audiovisuales, sobre el infierno, sobre los caminos y decisiones en la vida, y sobre salir del clóset. La serie no es de las mejores en la historia de la televisión, pero sí una de las más entretenidas, con actores más carismáticos y con un concepto imbatible: El amor entre hermanos. Yo no sé ahora, en prison breakmis tiempos el amor entre hermanos era no sólo un concepto aprendido de nuestros padres, sino también una bella realidad biológica y emocional. Y eso, además del carisma innegable de Dominic Purcell, Wentworth Miller, Sarah Wayne Callies, Robert Knepper, William Fichtner y Amaury Nolasco fue lo que me atrapó. Ya he dicho que Breaking Bad no era una serie sobre drogas, sino sobre la compleja relación padre-hijo. Prison Break no es una serie sobre escaparse de una prisión, es una serie sobre el amor entre hermanos.

 

Me gustó. Y quedé con ganas de ver más. Las borracheras de televisión son como las de la vida real, se te acaba el whisky, se te acaba el ron, se te acaba el vodka, arrasas con el Baileys, con el Rompope Coronado, y acabas saliendo a comprar alcohol de 96 grados (que cada vez es más difícil encontrar) para mezclarlo con Orange Crush y darte un teporochazo. Se te acaban las temporadas y comienzas a buscar en YouTube entrevistas y lo que aparezca; acabas viendo guarradas tipo “Los 38 detalles más secretos de Game of Thrones que no conocías“. En medio de recopilaciones de anécdotas y reportajes, hallé la confesión wentworth millerpública de Wentworth Miller, de que es gay. Su salida del clóset, pues. Aparte de atractivo, es un muchacho inteligente, y su confesión fue rica en imágenes y conceptos interesantes. Habló de que pasó toda una vida en su homosexualidad escondida y reprimida. Habló de que cuando llegó a la fama le costó mucho trabajo hacerse a la idea de salir del clóset, pues habían sido diez años de lucha solitaria tratando de abrirse paso y construir una sólida carrera y le espantaban las posibles consecuencias, el qué dirá la gente. Se le veía muy nervioso antes de declararse públicamente gay, pero acabó por hacerlo de manera sincera, convincente y emotiva. La vida como gay reprimido, avergonzado, debió haber sido para él todo un infierno.

 

En la madrugada vi The Lost Honour of Christopher Jefferies, extraordinaria miniserie inglesa que trata de un hombre crucificado por la prensa, como yo. Me identifiqué con él por la the lost honour of christopherterrible carnicería que la prensa hizo de su persona inventando historias morbosas y distorsionando hechos de una simple realidad para volverlos reflejos macabros. En una parte, un ex alumno le dice: “Estuviste en el infierno y regresaste“. Yo también estuve en el infierno y regresé. El infierno no es ningún lugar agradable para estar, ni siquiera un momento. Mil ideas se encadenaron en mí hace unas horas. Las del infierno vivido en la don juanprisión, las del infierno del linchamiento de los medios, infiernos como la injusticia cometida contra Lincoln Burrows, en Prison Break, como las cárceles de Prison Break, la de Panamá, parecida a la mía en Brasil, como el infierno vivido por Wentworth Miller durante todos los años dentro del clóset, como el infierno de andar un camino que uno detesta, como todos los caminos que no llevan a ninguna parte y uno los camina infernalmente cada día. Como esos caminos a los que se refería Don Juan, el de Las Enseñanzas de Don Juan, de Carlos Castaneda: “Ningún camino lleva a ninguna parte, por eso debes caminar el camino que tenga corazón“.

 

En esa cadena de ideas pasé de las injusticias de los medios, al infierno, a la prisión, a salir de ella, a salir del clóset, a seguir otro camino, a las enseñanzas de Don Juan y al peyote y al tolache. De ahí arrancó mi entrada de hoy, y pensé que todos aquéllos que vivimos un infierno debemos tratar con toda la fuerza de nuestro cuerpo y nuestro espíritu, de hacer hasta lo imposible por salir de él para poder seguir nuestro camino, aquél que nos apasione, que nos motive, que nos haga sentir vivos, que tenga corazón.

Salir del clóset, en cualquiera de los casos, es también salir del infierno y comenzar a caminar un camino con corazón.

Twitter (Parte 2) y otras nimiedades

Ayer hablé aquí de mis razones para suspender mi cuenta de Twitter. Como en toda ruptura amorosa, uno promete olvidarse de la ex, pero acaba uno pensando más en ella, por lo menos durante los primeros días. Camino por la calle como zombie de película inglesa, babeando regurgitaciones de hamburguesa, miradaperdidapárpadosAlexDeLargekubrickianosmelenaalborotadaàlaBeethoven -tipo Brindis del Bohemio-, con trabajo cruzando avenidas y me sorprendo al sentir que mi mano IMG_0651-4desgobernada saca del bolsillo derecho de mi pantalón el smartphone y con el pulgar tembloroso hace click en la aplicación de Twitter… Ahí, vuelvo ligeramente en mí y recuerdo que mientras no abra sesión otra vez será como no volver a marcar el número de la condenada, ésa, la ex…

Y, como hace todo despechado, en esos pequeños momentos lúcidos, comienzo a enumerar razones para no llamarla. En este caso, para no volver a Twitter. Aquí, algunas de ellas:

Los lameculos.- Twiteros que se dedican a redactar tweets feministas para resultar simpáticos y tener más pobres twiteras followers.

lopez obradorLos PeñaCalderónLópezObradorBots.- Sin comentarios.

Los inaguantables.- Tweets patrocinados de Banco Azteca, Cabify, Miguel Ángel Mancera y SinDelantal. Entre otros -como Miguel Ángel Mancera-.

Los chistositos de bolsillo.- Debes obedecer… debes obedecer… *La mete a la tina con hielos

Las lanzadoras de maldiciones alvaradeñas.- Maldito, desgraciado, pinche manipulador, Endemoniado, pervertidor de menores (no saben que, precisamente, fui absuelto del cargo de Perversión de Menores).

Los Trendig Topics para Estúpidos.- #Quenotevuelvaaverporque

Los George Michael desubicados.-  Maestro, soy cantante, hágame famoso.

Las arrastradas.- Twiteras que no dejan de twitear cuánto aman, cuánto les gusta, cuánto las hace soñar, cuánto recuerdan, y lo que harían por volver a ver a ese su eterno amor de la eternidad del universo universal.

Los modelos frustrados.- Twiteros que colocan se bello rostro (lavadero incluido) como jeremy meeksavatar, tuitean “pensamientos filosóficos” tipo Paulo Coelho o “poemas” románticos tipo Benedetti para Kindergarten, y sueñan con que la fama los descubra para volverlos el Jeremy Meeks de La Condesa.

Las escorts frustradas.- Twiteras que ponen en su avatar sus pies, sus brazos, parte de sus muslos, algún ángulo de su espalda, para cumplir con el atractivo sexual, pero por abajo del agua, como para no salir de plano del clóset.

taylor swift en conciertoFans destornilladas.- Gatas agresivas, analfabetas y psicóticas, cegadas por una pasión irracional y vacua por sus ídol@s producto de sus desajustes hormonales.

Prófug@s de la Primaria.- No me gusto lo que digiste cuando lo allas reflecsionado me buelves a escrevir

Espías en conflicto.- Twiter@s que sólo lo siguen a uno para pasar un reporte a sus ídol@s de qué es lo que está uno haciendo y si habló uno mal de ell@s, o no.

Todólogos virtuales.- Twiteros que opinan , como si supieran, de cosas que acaban de leer en otro tweet, sólo para que el Tren del Mame les dé una salpicadita de celebridad.

Y así.

La pregunta se obliga: Si tanto desprecias a tu ex, por qué sigues hablando de ella? Yo, camino unos pasos, me meto las manos en los bolsillos y retomo mis andares de zombie inglés…Hago como que la virgen me habla. Luego, comienzo a generar frases como si aún estuviera en Twitter, por pura costumbre, aunque ya sin la presión de ajustarlas a los 140 caracteres:

-El amor es el mejor pretexto para hacerle la vida imposible a tu pareja.

-La vida no se va, la vida casi siempre se nos viene encima. (Sin albur)

-En un país de pobreza extrema, cualquier cumbiambero levanta a la galera. (Donde dice “cumbiambero”, coloque usted el término de su elección: “reggaetonero”, “grupero”,  “Arjona”…)

-Negocios con Saliva.- Son aquéllos en los que el que te invita a participar quiere que tú pongas todo y hagas todo. Él sólo pone la saliva que gasta en convencerte.

-Declaración 2de9 .- Es la típica declaración de político, en que declara dos cosas de cada nueve que tiene, especialmente si son propiedades en Estados Unidos.

-Todo conejo sabe que cualquier buen día puede tocarle que lo saquen del sombrero.

-Y tú crees en el más allá?

-Pues yo creo más en el más acá…arrímate tantito.

Nos leemos mañana. Vale.

Por qué me salí de Twitter (O… la nueva versión de “Por qué me quité del Vicio”)

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La falta de costumbre, al de Coatzacoalcos se le olvidó cómo quema el sol de Veracruz…

Por allá del 2012 descubrí Twitter. Abrí una cuenta y rápidamente alcancé más de 9 mil seguidores. Mi fascinación con la red social fue tal que hasta compuse una canción “POBRE TWITERO” en donde podía verse claramente cómo era mi vida de twitero en esa época, ja ja ja! Me absorbía de tal modo la pasión por mi Twitter del alma, queridísimo, mua, mua, mua, que decidí alejarme de él pues ya ni salía por el pan, ni iba por las tortillas. Nadie me dijo que si la cuenta permanecía suspendida por más de determinado tiempo, Twitter la cerraba definitivamente. Cuando quise volver, después de un tiempo, ya no existía.

 

Después abrí otra cuenta, la cual creció en número de usuarios mucho más lentamente. Y ya no era como en la primera, cuando me seguían Javiera Mena, Amandititita, Laura G y Jessy Bulbo… en ésta, la nueva, me seguían puros trolls y huevos. Pero volver a Twitter fue para mí como volver a andar de nuevo con una ex y me mantuve firme. Poco a poco los seguidores fueron apareciendo, hasta llegar a más de 5 mil la semana pasada. Ahí, entre el 17 y el 18 de Marzo, decidí suspender mi cuenta una vez más. Ahora ya sé que si por alguna borrachera extendida o algún festín de hamburguesas, pizzas y tacos, me quedo desmayado varios días o la cruda me aniquila y se me pasan los 30 días de gracia, volveré a desaparecer de Twitter.

 

No sé si en este mes de latencia se me renueve la pasión y vuelva a twittear. Twitter es una red social y, como tal, debería servir para socializar, pero socializar, en su sentido más genial, representa interactuar de manera honesta, sincera y libre, con personas reales que nos ayuden a soportar las penas de esta vida de una mejor manera y a llegar al día de la muerte con la sensación de haber aprendido y vivido cosas que valieran la pena. Es difícil socializar con huevos, con trolls, con avatares de cómic, enajenados de Patrick Wilson, Angelina Jolie, Star Wars, o cualquier ocurrencia relativa al mirrey o a la lady de moda, o con valentones de metralletas digitales, ancianas que se hacen pasar por jóvenes, o mujeres reprimidas que se presentan como las más liberadas feministas. Ahí, el alma se encoge pues comprende uno que está socializando con la nada.

deeppurpleEn mi caso, como figura pública, la incertidumbre y la sensación de ir flotando en una balsa por el Cabo de las Tormentas, es mayor. Gente que desea contactar con uno, por curiosidad, por morbo, porque desean un consejo musical gratuito(!), porque buscan alguna declaración que puedan luego utilizar en su programa de radio o de televisión, porque buscan algún tweet mío, o alguna interacción que les permita escandalizar sobre si ahora pervierto a la juventud en Twitter o consigo mujeres entre mis seguidoras, personas que me preguntan “Dónde puedo comprar sus libros?” y luego de que me paso media hora explicándoles, se van a comprar su TVyNovelas, gente que me escribe preguntándome algo y cuando le contesto se arrepiente y borra su tweet arrobado original, personas que quieren estar en contacto conmigo pero les da vergüenza que sus propios seguidores, familiares y amigos,  vean que me siguen y están en contacto conmigo,  gente que avienta la piedra y esconde la mano o se disculpa, gente que para congraciarse conmigo me dice que le gustan Deep Purple, Thefkatwigs Band, Björk o FKA twigs, pero a la hora en que reviso su TL, veo que mueren por la música de banda, el reggaeton, o se tomaron trescientas selfies en la actuación de la Sonora Santanera o Bronco en el Vive Latino…

En este sentido -quizá en este único sentido- Facebook acaba siendo más auténtico que Twitter. Pero en Facebook tampoco estoy, así que ahí no hay problema.

 

No es posible socializar con la hipocresía. O si es posible, pero a mí no me va.

 

tormentasMientras me curo la tristeza y el desconsuelo de la desilusión twittera, me hallarán diariamente por aquí, en estos soliloquios en medio de la nada. Pero aquí, la nada estará en mi entorno, no en el desengaño de mi corazón por el desfile de hippies mal pasados, millennials y hipsters que odian la palabra compromiso.

Al final, sé que quizá mi amor por Twitter me venza y acabe yo volviendo. Tomaré nota e iré marcando en la pared los días que faltan para que se pase el mes. No vaya a ser que caiga en la nada definitiva.

 

 

 

 

 

 

STUDIO UNIVERSAL, O UNA OMISIÓN IMPERDONABLE

IMG_1986 Si sea culpa de Studio Universal, o de NBC Universal, o de HBO Latin American Group, o de todos juntos, no lo sabemos. Pero una omisión imperdonable está siendo cometida mientras de manera entusiasta e insistente promueven la transmisión de la película Eternamente Comprometidos, con Emily Blunt, Jason Segel y Alison Brie.

Ni los canales americanos, ni los mexicanos, se caracterizan por ser cuidadosos en sus STUDIO UNIVERSALpromociones. Datos erróneos, nombres mal pronunciados, pésima ortografía en los textos y otras deficiencias; pero en esta ocasión han cometido el grave pecado de una omisión imperdonable.

 

Para dar fuerza a la promoción de dicho filme ( en inglés: The Five-Year Engagement,del director Nicholas Stoller y con producción de Judd Apatow, entre otros), y subido en el caballo

TOMÁS MÉNDEZése del “soundtrack” dichoso, que tanto le gusta, Studio Universal decidió utilizar como tema, motivo y pretexto -hilo conductor, pues- la canción “Cucurrucucú paloma“, del original y brillante compositor mexicano, fallecido en 1995, Tomás Méndez.

O sea que, el elemento musical que da vida a toda la promoción y genera datos como que Julio Iglesias -al igual que otros- la grabó, y ahora Chris Pratt y Alison Brie la cantan en la película, no es digno de que se informe, también, el nombre de su creador. En la promoción aparecen muchos nombres, excepto el fundamental, original y más digno de ser conocido y nombrado, pues fue el que, en principio, compuso y escribió la canción “Cucurrucucú paloma“: el zacatecano Tomás Méndez. Algo así como si se utilizase la imagen del cuadro “L’empire des lumiéres” (El Imperio de las luces) para promover alguna película, o en la portada de algún libro, y no se dijera que es obra del pintor René Magritte. La omisión no podría ser más surrealista.

 

Hablar de colegas compositores, cuando son buenos, es un placer. Hay algunos que se distinguen por su originalidad y tratamiento distinto de los temas y las letras. Tomás Méndez fue uno de ellos. El simple título de la canción representa una apreciable originalidad, pues incluye una onomatopeya referente al “canto” mismo de las palomas. Ni qué decir de otras canciones originales y bellas de Tomás Méndez (“Bala perdida“, “Tres días“, “Las rejas no matan“); ni de otras, bellísimas, tanto de música cuanto de letra, de tremenda riqueza folklórica y emocional, como es “Paloma negra“; ni de aquella otra que es una absoluta lección de composición para los barbados compositores wannabe de la vuelta del milenio, un prodigio de imágenes y emociones plasmadas en uno de los mejores huapangos compuestos hasta la fecha: “Huapango Torero“.

 

A un compositor de ese tamaño, con intérpretes que van desde Chavela Vargas hasta Pedro Infante, desde María Dolores Pradera hasta Lola Beltrán y Javier Solís, y desde chavela vargasFrancisco “El Charro”Avitia hasta Miguel Aceves Mejía, y cuya canción “Cucurrucucú paloma“, que es de las contadas canciones mexicanas conocidas en todo el mundo,  ha sido interpretada y grabada por Harry Belafonte, Joan Báez, Nana Mouskouri, Perry Como, Hibari Misora, Luis Miguel  y Julio Iglesias, entre otros de igual o mayor estatura artística, es a quien Studio Universal privó del más justo crédito en sus anuncios y dejó, imperdonablemente, sin mencionar.

 

Omisión imperdonable.

 

Sé que esta entrada no hará más que ayudar a Studio Universal a promover aun más la transmisión de su película, pero no importa, siempre y cuando, a algunos de ustedes, muy lectores míos, cuando vean el anuncio -o escuchen la canción “Cucurrucucú paloma” en algún lado- se les venga inmediatamente a la mente el nombre de su autor: Tomás Méndez. Tomás Méndez. Sí, Tomás Méndez.

 

Vale.

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EL PAÍS DE LAS VACAS

Charola festivalNo importa qué tan atractivas sean las banquetas, amplias, niveladas, los mexicanos prefieren andar por el arrollo (en este caso, indistinto, arroyo): por el centro de las calles y avenidas. Somos un país de vacas. Hasta creo que si se dejase a un grupo de vacas elegir su citadino sendero rumbo a casa, habría más probabilidades de que escogieren subirse a la banqueta y caminar por ahí.

Como los bueyes. Así, igualito.

El mexicano -y la mexicana- disfruta sobremanera andar por el centro de la calle. No le importa que la calle haya sido diseñada para los vehículos y automotores, él se baja de la banqueta y camina a sus anchas por ahí. Obstaculiza autos, motocicletas y camiones con sus bucólicos paseos; se dirige a su destino en grupos campechanos y sebosos conversando con los cuates, jalando a la familia, regodeándose en su andar burresco, siempre a media calle, lo más lejos posible de las banquetas y andadores.

vacasLas señoras (impresionante!) avanzan con sus bebés en carriolas por en medio de calles y avenidas, sin importarles el mayor peligro potencial que representa el tráfico de los autos que pasan a unos centímetros de sus inconscientes chamaquitos, a punto de barrerlos, atropellarlos. Y quién sería el culpable? El automovilista, por supuesto! Pareciera que las banquetas tienen un repelente de peatones.

vacaserrano2He andado muchos caminos, como Antonio Machado, y puedo decir sin temor a equivocarme, que en ningún otro país del mundo el peatón avanza con tanto desenfado por donde fue diseñado para que transiten los autos. En la India, quizá. Pero no, sólo en lo que se refiere a calles sin banquetas o áreas destinadas a los caminantes. Tratándose de calles amplias y avenidas, el transeúnte universal suele respetar las vías de los autos. Excepto en México.

Aquí ha llegado a ocurrirme que, de pronto, entrando a alguna calle, me siento como contemplando algún bajar de ganado de la Mesta por las cañadas de Andalucía, o en medio de un episodio de los sanfermines.

Invaden los mexicanos de tal manera las vías destinadas a los automóviles, que habría que aplicarles a ellos también el “No circula”.

vaca sueltaLa gente en México cree que reina sobre el asfalto como si se tratase de calle empedrada de Centro Histórico cerrada a la circulación.

Y lo mismo cuando se trata de carreteras. Camina el peatón por la cuneta? Por los lados? No! Camina por la carretera -como las vacas, pues-, exponiéndose a un salvaje atropello de tráiler o autobús.

Vacas…vacas… Eso son. Y ni quejarse en voz alta al pasar al lado de ellas, ni tocarles un claxon gigantesco mandado hacer ex profeso con un sonoro “Muuuuuu…!”, ni gritarles “Hijos de su vaca madre!“, porque se enojan, como si su derecho natural fuera andar por ahí.

Ah! Pero cuando se trata de sacar a cagar al perro frente a domicilio ajeno, ahí sí, las vacas se suben a la banqueta y caminan modosamente buscando jardineras. O cuando se cansan de andar y se suben a una bicicleta. Por dónde andan entonces?

Por la banqueta.